8 razones por las que fracasan los sistemas de transporte a demanda
En este artículo repasamos algunas razones habituales por las que los sistemas DRT no tienen éxito y cómo evitar estos errores.

Creemos firmemente en la capacidad de los sistemas de transporte a demanda (DRT) para ofrecer una alternativa sostenible y asequible al vehículo privado. Pero convencer a los demás suele ser un largo camino. Por eso dedicamos mucho tiempo a analizar y planificar cada nuevo proyecto para evitar estas razones habituales por las que el DRT puede fracasar:
1. No aporta valor
No tiene sentido implantar el DRT en zonas que ya están bien atendidas por el transporte público de ruta y horario fijos, la micromovilidad, etc. En lugares como los centros urbanos, es solo un elemento más en una oferta ya saturada y aporta poco valor añadido. Además, como cualquier sistema de transporte, el DRT debe llevar a los usuarios a donde necesitan ir. Es poco probable que tengan mucho uso las lanzaderas que circulan en áreas cerradas sin conectar a los usuarios con comercios, servicios o nodos de transporte.
2. No responde a las necesidades y dificultades de los usuarios
Algunos grupos de usuarios, como las personas mayores, necesitan más acompañamiento para entender el DRT (más detalles aquí), además de elementos como una línea telefónica alternativa para las reservas, etc. Si no se tienen en cuenta estos requisitos, el uso del servicio puede verse frenado. Del mismo modo, los servicios DRT dirigidos a usuarios concretos, como las personas con movilidad reducida o el transporte escolar, suelen tener que respetar las horas de recogida y llegada en lugar de ofrecer total flexibilidad, así que el sistema y los algoritmos de rutas deben configurarse en consecuencia. Más detalles aquí.
3. Falta de una visión de conjunto
El DRT debe ser fácil de entender para los usuarios, así que no puede ser demasiado complejo. Tiene todo el sentido alternar entre DRT y líneas fijas en momentos de baja y alta demanda. En cambio, ofrecer DRT solo algunos días y otros no solo servirá para confundir a la gente.
4. Falta de comunicación
No sirve de nada tener una nueva opción de transporte revolucionaria si no se da a conocer. Una buena campaña de comunicación y marketing ayudará a correr la voz, a explicar qué es el DRT y cómo usarlo, y a dar un pequeño empujón a la gente para que cambie sus hábitos.
5. Falta de implicación
Para que el DRT funcione, todo el mundo tiene que subirse a bordo, en sentido literal y figurado. Si los controladores o los conductores no hacen su parte e introducen en el sistema las cancelaciones o los cambios, no funcionará correctamente. Es fundamental seleccionar y formar al personal adecuado y asegurarse de que entienda el valor del DRT y apoye el proyecto.
6. No es DRT
A menudo, las autoridades de transporte creen que ofrecen DRT, pero en realidad gestionan un sistema bastante primitivo basado en reservas telefónicas anticipadas y en la planificación de los viajes con Excel. Además de ser un quebradero de cabeza para los operadores, se queda corto en flexibilidad y comodidad y no convence a los usuarios. Un DRT de verdad deja todo ese trabajo a las apps y los algoritmos, lo que mejora la experiencia de los usuarios y ahorra costes operativos.
7. Falta de financiación
Los servicios DRT suelen empezar como piloto. Los afortunados se convierten en parte habitual del panorama del transporte. Los menos afortunados se detienen cuando se acaba la financiación. La visión cortoplacista o la falta de visión política suelen ser las culpables. Por eso es esencial contar de antemano con el apoyo de los responsables políticos y de los proveedores de transporte y asegurarse de que entienden que la inversión a corto plazo da sus frutos más adelante en forma de un transporte mejor y más sostenible, usuarios más satisfechos y ahorro de costes.
8. Falta de apoyo de tu proveedor de DRT
Pasarse al DRT es un proceso continuo y una experiencia de aprendizaje para todas las partes. Por eso, en Shotl no nos limitamos a configurar el sistema y dejarte solo. Nuestros equipos de datos, marketing, soporte técnico y customer success están siempre disponibles para resolver incidencias y convertir las opiniones de clientes y usuarios en mejoras de nuestro producto.
Queremos que todos nuestros servicios DRT tengan el mayor éxito posible, y eso a veces significa decir que no. Antes de embarcarnos en un nuevo proyecto, siempre hacemos un análisis exhaustivo de las necesidades de transporte y del comportamiento de los usuarios en la zona. Si no creemos que el DRT sea la mejor solución, lo decimos. Esto, junto con la planificación de los factores anteriores, ayuda a maximizar el éxito de todos nuestros servicios e impulsa la revolución del transporte a demanda.


