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Aprovechar los datos de usuarios del transporte a demanda

Este artículo cierra nuestra serie sobre cómo aprovechar la información de los distintos tipos de datos del DRT para mejorar el transporte público en su conjunto.

Adrià Ramírez
· 2 min de lectura
Persona señalando con un lápiz unos paneles de datos impresos llenos de gráficos y tablas

La recogida de datos de usuarios es donde el DRT demuestra realmente su valor. Por naturaleza, el transporte tradicional de ruta y horario fijos se utiliza de forma anónima. Más allá de la información sobre la venta de billetes y sobre dónde y cuándo un usuario accede a un servicio, los planificadores de transporte suelen tener poco en qué basarse. Pueden hacer suposiciones, claro: quien sube a un autobús a las 8 de la mañana probablemente va a trabajar. Aunque también podría ser alguien que visita la ciudad y va a una reunión de trabajo, es decir, no un usuario habitual. En cualquier caso, se sigue sabiendo muy poco sobre sus necesidades de transporte diarias.

En cambio, los usuarios del DRT deben registrarse en una plataforma para acceder al servicio y, al hacerlo, facilitan datos personales (anonimizados). Esto aporta al instante una información mucho mejor sobre el perfil demográfico, la ubicación y las preferencias de los usuarios, que puede utilizarse para crear perfiles de usuario. Una vez registrados, los usuarios reservan a través de la app, así que cada viaje puede asociarse a un usuario concreto. Esto permite saber exactamente quién usa el servicio, cuándo, dónde y durante cuánto tiempo. En conjunto, estos datos permiten a los planificadores analizar a fondo los desplazamientos de personas o grupos concretos y configurar los servicios en consecuencia. Por ejemplo, reforzando la oferta para los usuarios más intensivos u ofreciendo micromovilidad activa para los grupos de edad más jóvenes.

Sin embargo, este enfoque plantea algunos retos. Por ejemplo, la necesidad de registrarse puede ser una barrera para determinados grupos, como las personas mayores. También excluye a los visitantes ocasionales, como turistas o personas en viaje de trabajo o que asisten a un evento, lo que dificulta obtener una visión de 360º del uso del transporte a lo largo del año. Además, siempre es necesario ofrecer una línea telefónica alternativa para quienes tienen dificultades con la app, pero puede ser más difícil identificar a quienes llaman que a los usuarios de la app, lo que genera más lagunas en los datos.

La clave para superar estos retos es conseguir que el mayor número posible de personas se suban al DRT, en sentido literal y figurado. Dando a conocer el servicio y haciendo que registrarse y usarlo sea lo más fácil posible, incluso para los visitantes ocasionales, podemos lograr una distribución de usuarios más equilibrada que refleje mejor la sociedad y reduzca al mínimo las lagunas de datos relacionadas con la edad, el género, la situación social y la competencia digital.

Para más reflexiones sobre servicios de transporte y accesibilidad, consulta nuestro artículo anterior sobre el tema.

Ideas sobre movilidad de pasajeros, una vez al mes

Decisiones de planificación, lecciones de lanzamientos y resultados de despliegues reales, escrito para quienes gestionan servicios.

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