Saltar al contenido

Caminar entre paradas virtuales

Configurar una nube de paradas virtuales buscando el equilibrio en la distancia máxima a pie, teniendo en cuenta la distancia, el tiempo e incluso la comodidad, es una tarea habitual para los planificadores de DRT.

Albert Tresserras
· 3 min de lectura
Mujer con sombrero y mochila caminando por una acera arbolada de un barrio residencial

Configurar una nube de paradas virtuales buscando el equilibrio en la distancia máxima a pie, teniendo en cuenta la distancia, el tiempo e incluso la comodidad, es una tarea habitual para los planificadores de DRT. Entender cuáles son las mejores métricas, o la mejor combinación de métricas, para determinar la densidad de paradas virtuales exige experiencia, conocimiento del territorio y un toque de empatía con las personas (los pasajeros) a las que servirá la solución DRT. Al fin y al cabo, tener que caminar unos metros o un kilómetro entero puede marcar una gran diferencia en la experiencia del pasajero.

Con una inmensa cantidad de variables en juego (densidad de población, patrones meteorológicos, existencia de aceras, barreras arquitectónicas, seguridad, espacio para detenerse, demanda de accesibilidad y muchas más), el conocimiento del territorio es la clave del éxito en la implantación de un servicio DRT. Muchos fracasos se explican por el desconocimiento de las necesidades reales de la población a la que se sirve. Por eso las alianzas estrechas son fundamentales, y por eso Shotl trabaja con sus clientes como socios en un proceso de evaluación continua e intercambio de datos.

Hay algo primordial: la experiencia del pasajero debe estar en el centro, y la comodidad general debe incluir la distancia a pie como factor clave. Con esto en mente, ¿cuál es entonces un enfoque sensato? ¿Qué reglas ayudan a decidir el número y la ubicación de las paradas?

El objetivo ambiental de que las comunidades pasen del coche en propiedad al transporte público solo se alcanzará si las soluciones de movilidad igualan la comodidad del coche privado. Medir las distancias y los tiempos a pie parece una opción razonable y una forma rápida e inteligente de llegar a un criterio estandarizado sobre la densidad de paradas virtuales. Pero ¿da realmente con el punto justo de comodidad para el pasajero?

Permitir que los pasajeros valoren el servicio, y que lo hagan con detalle, forma parte de un proceso de aprendizaje constante en Shotl. Con estas opiniones, y con el apoyo de los datos recogidos, nuestros ingenieros proponen, debaten e implantan mejoras en el diseño de cada uno de nuestros servicios.

Ya sea añadiendo paradas, reubicándolas, atendiendo las necesidades puerta a puerta de pasajeros con necesidades especiales (o de todos los pasajeros), o lidiando con los límites de la normativa sobre el espacio público y proponiendo una gestión dinámica del espacio junto a la acera, en Shotl adaptamos cada servicio colaborando no solo con operadores, empresas y autoridades, sino también con las comunidades.

Como nuestro objetivo es crear la propuesta más pertinente y precisa para cada servicio, adoptamos un enfoque multidisciplinar que combina las aportaciones de todas las partes y todos los factores, no solo los datos de tráfico y de demanda, sino también los algoritmos, la experiencia en movilidad, el marketing, las apps, etc.

Sí, los grandes números y los datos pueden acelerar la puesta en marcha, pero un enfoque más profundo responderá mejor a las necesidades de los pasajeros, de las comunidades y del servicio en su conjunto. Quien combine ambas perspectivas obtendrá mejores resultados y configurará una plataforma más útil para afrontar los retos sociales, ambientales y económicos que queremos superar.

Ideas sobre movilidad de pasajeros, una vez al mes

Decisiones de planificación, lecciones de lanzamientos y resultados de despliegues reales, escrito para quienes gestionan servicios.

Un correo al mes. Date de baja cuando quieras · Política de privacidad