¿Qué es una «buena ciudad»?
En Shotl tenemos la misión de acelerar la transición hacia opciones de transporte más sostenibles. ¿El objetivo? Ciudades mejores que beneficien la vida de la ciudadanía.

En Shotl tenemos la misión de acelerar la transición hacia opciones de transporte más sostenibles. ¿El objetivo? Ciudades mejores que beneficien la vida de la ciudadanía.
Uno de nuestros principales objetivos es ayudar a las ciudades y a las autoridades de transporte público a reducir la dependencia del vehículo privado, para reducir así el volumen de tráfico y tener la oportunidad de repensar nuestros espacios públicos. En este sentido, tuvimos la suerte de cruzarnos con Sietse Touker, estudiante de International Spatial Development en la Breda University of Applied Sciences (NHTV, Países Bajos), que se unió a nuestro equipo el año pasado durante sus prácticas, de septiembre a diciembre de 2017.
El trabajo de Sietse se centró en analizar y prever lo que un sistema de transporte a demanda, ofrecido por una plataforma como Shotl, podría hacer para mejorar una ciudad y la vida diaria de sus habitantes. Antes de profundizar, teníamos que definir exactamente qué entendemos por una «buena ciudad». Para ello, Sietse reunió a 20 de sus compañeros de la NHTV en un taller que permitió esbozar los siguientes principios sobre lo que debe ser una «buena ciudad»:
1) Calidad de vida:
Una buena ciudad ofrece la mejor calidad de vida posible a sus habitantes.
Definimos una ciudad «habitable» como aquella «que es segura, con opciones de vivienda y transporte asequibles y adecuadas. También es aquella que apoya a sus comunidades con suministros y servicios eficientes. Una vez disponibles, todos estos recursos refuerzan la autonomía personal, permiten a los vecinos envejecer en su entorno y fomentan su participación en la vida cívica, económica y social de la comunidad» (cita de The Policy Book: AARP Public Policies).
Preocuparse por la habitabilidad exige abordar aspectos multidimensionales, como los ambientales, físicos, de movilidad, sociales, psicológicos, económicos o políticos (según El Din et al. (2012). Principles of urban quality of life for a neighborhood. Housing & Building National Research Center. El Cairo: Elsevier B.V.)
2) Comodidad:
La vida debe ser cómoda. Esto incluye un espacio urbano cómodo y opciones de transporte prácticas (los atascos, por ejemplo, son un factor que empeora la calidad de vida).
La comodidad es un aspecto que puede mejorar enormemente con un sistema de transporte a demanda, ya que aumenta la conveniencia y la confianza de los usuarios, sobre todo mientras esperan a que llegue el vehículo. Por ejemplo, ofrecer paradas seguras y agradables o mantener al usuario informado en directo de la posición del vehículo es una estrategia fundamental para un proveedor tecnológico como Shotl.
3) Belleza estética:
Los espacios urbanos deben inspirar a la ciudadanía y ser estéticamente agradables.
Aunque la belleza es algo muy subjetivo, hay un consenso general en que la vegetación autóctona y biodiversa, una arquitectura agradable o unos monumentos llamativos son elementos que hacen las ciudades más agradables para sus habitantes.
4) Identidad:
A la gente le gusta tener una comunidad con la que identificarse.
Los planos de transporte, las calles emblemáticas, los colores de autobuses y taxis, etc., contribuyen a crear este sentimiento de comunidad. Las apps de marca blanca con tecnología de Shotl permiten dotar a los servicios de transporte a demanda de una identidad con la que los vecinos ya se sienten identificados.
5) Desarrollo orientado al transporte público (TOD):
Un desarrollo urbano que maximice el espacio residencial, empresarial y de ocio a poca distancia a pie del transporte público ayudará a crear comunidades más sostenibles.
En las zonas menos pobladas, ampliar la cobertura del transporte público mediante el transporte a demanda podría aumentar la presencia de servicios que refuerzan la comunidad. Por ejemplo, una tienda de alimentación del barrio situada cerca de un punto de recogida puede despertar el interés de quienes esperan el autobús.
6) Seguridad:
Unas comunidades fuertes y unas calles pensadas para caminar contribuyen a reducir la delincuencia y a aumentar la participación ciudadana.
Compartir espacios comunes al desplazarse refuerza los lazos sociales. En este sentido, es importante contar con vehículos que den prioridad a la comodidad y la privacidad.
* La colaboración de Sietse incluye también la publicación de nuestro artículo anterior On-Demand Shuttles and the Future of Cities.


