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Entrevista con Barak Sas

Este mes hablamos con Barak Sas, General Manager de DRT para Reino Unido e Irlanda en Zeelo y voz de referencia en temas de movilidad. Es conocido por compartir sus reflexiones sobre transporte público y movilidad en su newsletter «Moving People».

Jonàs Ramírez
· 7 min de lectura
Barak Sas sonriendo durante la entrevista, sentado junto a un gran ventanal

Este mes hablamos con Barak Sas, General Manager de DRT para Reino Unido e Irlanda en Zeelo y voz de referencia en temas de movilidad. Es conocido por compartir sus reflexiones sobre transporte público y movilidad en su newsletter «Moving People».

En su opinión, ¿cuáles son los cambios más importantes que hemos visto en la movilidad en los últimos años? ¿Hacia dónde cree que vamos?

En todo el mundo, todos tenemos la movilidad en la palma de la mano. Resulta extraño pensar que no siempre fue así, pero no lo fue. La gente tenía que esperar en la parada del autobús o en la estación hasta que llegaba el autobús o el tren, o llamar a una compañía de taxis. Y básicamente eso era todo.

Hoy, cuando se menciona esto, la gente piensa enseguida en Uber y los coches o en GETT y los taxis, pero es mucho más que eso. Tenemos soluciones de transporte público digitalizadas (para saber dónde está el autobús); herramientas de planificación como Optibus y Remix; apps de planificación de viajes como CityMapper y Moovit, y apps MaaS como SkedGo o Mobilii. Todo está mucho más conectado. Ya sea en coche o en transporte público, todos estamos mejor conectados.

Y esta conectividad ha permitido que surjan nuevas soluciones que ocupan los «espacios vacíos» del transporte. La micromovilidad, con una gran variedad de actores que ofrecen soluciones de primera y última milla; los operadores de rutas fijas, como Zeelo, SWVL, Volt Lines y muchos más, que perfeccionan la oferta de transporte colectivo para empresas, colegios y pasajeros. Y el transporte a demanda digital (DDRT), o microtransit, como se llama en Estados Unidos, que ofrece un transporte público más flexible.

Más productos, más soluciones, mejor conectadas y con más flexibilidad. Para mí, el cambio más importante está en el papel que asumen el transporte público y el compartido, en sustitución del auge del coche privado en los años setenta y de su dominio hasta hace aproximadamente una década.

¿Qué impacto ha tenido la pandemia mundial en los patrones de movilidad? ¿Se aplicarán los cambios más rápido ahora que parece haber cierta recuperación?

Voy a ser poco original y decir que todavía no lo sabemos realmente… (risas). Tengo mucha curiosidad por ver si al final todo el mundo vuelve a la oficina, como sospecho que ocurrirá. Pero, sin duda, el teletrabajo ha sido el impacto número uno. No voy a entrar en el turismo durante la pandemia ni en lo que supuso para el sector aéreo y para los trenes y autobuses de larga distancia, pero tuvo un efecto enorme.

Desde mi posición, la pandemia ayudó a lanzar un nuevo sector: el transporte colectivo compartido inteligente, al servicio de empresas y usuarios. El sector del TaaS (transport as a service). SWVL y Careem en Oriente Medio y Norte de África; Zeelo, Volt Lines y BusUp en Europa; Treepz, Rabbit y Little en África; Urbvan y Viapool en Centroamérica y Sudamérica; Chalo (Shuttl) en la India, y muchísimos más.

La pandemia nos dio un momento único: estas empresas desarrollaron soluciones tecnológicas inteligentes para mejorar el transporte colectivo, ofreciendo mejores opciones a las empresas para los desplazamientos de sus empleados, o a las personas para escapar de autobuses en malas condiciones y abarrotados en los mercados emergentes. Y la pandemia les dio, nos dio, un impulso. La combinación de una mejor solución de transporte con las nuevas necesidades de la pandemia creó un sector global.

También creo que veremos una mayor adopción del DDRT, por varias razones: mejor conectividad y servicio; más flexibilidad y eficiencia y, como resultado, menos emisiones y congestión. El sector del DDRT iba un paso por delante del TaaS de rutas fijas, pero sufrió mucho durante la pandemia, y ahora estoy seguro de que se recuperará. Y me parece emocionante por las oportunidades de combinar soluciones a demanda y de ruta fija.

¿Por qué cree que las administraciones locales y los operadores de transporte se muestran a veces reacios a adoptar nuevas tecnologías de movilidad inteligente? ¿Cómo se les puede convencer de que el DRT puede ser un complemento valioso, y no una amenaza, para la red de transporte existente?

Los responsables públicos de transporte tienen una tarea muy importante: garantizar que las personas tengan acceso a un transporte equitativo. Es una misión que exige prudencia ante el riesgo, y eso está bien. Nos corresponde a nosotros demostrarles que el DDRT es una mejor solución, no para todos los casos de uso del transporte, pero sí para muchos. Creo que el DDRT es importante tanto en entornos periurbanos como rurales. Allí donde mucha gente utiliza vehículos con un solo ocupante, hay una oportunidad.

Hay dos formas de convencerles. Una es mostrar nuestros casos de éxito. Shotl tiene muchos: el transporte de temporada en Rímini, que lleva a la gente a la playa en lugar de generar congestión innecesaria; la conexión de Vallirana, un pequeño municipio aislado, con un nodo de movilidad mediante una solución a demanda y de ruta fija según el nivel de demanda; la conexión de barrios cercanos con la estación de tren en Japón. Hay muchos ejemplos.

El otro enfoque requiere proactividad, pero ningún riesgo por parte de las autoridades locales: dejad que diseñemos el servicio para vosotros, dejad que os mostremos lo que puede hacer el DDRT y cuáles son sus ventajas. Lo hacemos con gusto porque confiamos en que, una vez que podamos demostrar las ventajas del DDRT, los ayuntamientos lo entenderán.

En cuanto a los operadores, creo que deberían hacer más para digitalizar sus soluciones. Es mucho pedir, hace falta un presupuesto para ello, pero creo que es necesario. Algunos lo están haciendo; la mayoría, no. Les animo a revisar sus líneas fijas y analizar qué funcionaría mejor con tecnología a demanda. De nuevo, podemos ayudarles con eso.

Barak Sas respondiendo preguntas sentado a la mesa frente al entrevistador
Barak Sas respondiendo preguntas sentado a la mesa frente al entrevistador

Parece que el transporte a demanda se abre paso de forma lenta pero constante en cada vez más ciudades. ¿Qué lecciones deben aprender las administraciones locales de las ciudades inteligentes que ya han implantado el DRT y han liderado este cambio?

Volver a lo básico: fijar objetivos SMART y planificar en consecuencia. Para quien no lo conozca, SMART significa específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con un plazo definido. Los objetivos del DDRT deben ser SMART: quiero que la gente del municipio A haga X viajes en Y meses, y es relevante porque encaja con mi objetivo de reducir los coches un Z %.

En la parte de planificación entramos nosotros, como proveedores de DDRT, para ver cómo se puede alcanzar ese objetivo y descubrir sus implicaciones comerciales y operativas. Cuántos vehículos hacen falta, cómo se puede integrar en el transporte público, si debe ser todo DDRT o si conviene usar rutas fijas en horas punta. Creo en construir unos cimientos sólidos.

La última parte es el marketing. Las autoridades locales tienen que invertir en informar a los vecinos, darles a conocer el servicio y sus ventajas. En eso también podemos ayudar. Además, creo que a veces se exagera al presentar el DDRT como una solución única. El DDRT forma parte del transporte público, y punto.

¿Conseguirá realmente la movilidad a demanda reducir el número de vehículos privados en nuestras carreteras? ¿Qué otras acciones paralelas serán necesarias para lograr este objetivo de ciudades más limpias, eficientes y atractivas?

Claramente, los retos que Swvl aborda en los mercados emergentes son radicalmente distintos de la situación en Europa. Mientras que en los mercados emergentes se trata de crear el sistema, en los mercados desarrollados se trata de optimizarlo. Sin embargo, la pregunta de fondo no cambia: ¿cómo podemos ofrecer una movilidad eficiente, fiable, cómoda y accesible al mayor número posible de personas?

Sí, pero no es una solución aislada. Necesitamos que el DDRT se integre con los demás elementos del transporte público, trenes y autobuses, para sacarle realmente el máximo partido. Eso no significa que no haya casos de uso concretos que puedan depender solo del DDRT. Los hay, pero las economías de escala se materializan cuando todas las piezas del sistema encajan.

Además, las administraciones y autoridades locales necesitan una estrategia clara de palo y zanahoria. Sacar a la gente de los vehículos con un solo ocupante es difícil: en muchos lugares la gente está acostumbrada a la comodidad del coche, y es muy cómodo, por eso tiene tanto éxito. La zanahoria es un transporte público eficiente, y el DDRT puede aportarlo. Los palos tienen que ser los peajes urbanos, la reducción de plazas de aparcamiento, etc.

Y por último, pero no menos importante: ¿qué tres cosas se llevaría a una isla desierta?

Bueno, espero no acabar nunca en una: me aburro enseguida y probablemente me pasaría el día recorriendo la isla de un lado a otro. Lo más importante en la vida son la familia y los amigos, así que me gustaría que pudieran estar allí de algún modo, sin tener que exiliarlos a una isla desierta. Mi mujer dice, con razón, que soy adicto al trabajo, así que supongo que necesitaría un portátil con carga solar y un wifi mágico para seguir trabajando, ignorando de paso a mi familia y amigos. Por último, todo asentamiento necesita un pub inglés con Guinness. Ahora sí, ya estoy listo.

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