Integrar vehículos autónomos en un sistema de transporte público
Shotl ha adaptado su tecnología de agrupación de viajes a demanda y de despacho para que funcione con GACHA, el primer autobús autónomo del mundo capaz de circular con cualquier meteorología.

Shotl imagina un mundo futuro con carreteras más seguras, un aire más limpio y un transporte público abundante y accesible para todos, en el que tener coche privado deje de ser necesario. Esta utopía es posible gracias a los vehículos autónomos (VA), que prometen reducir las víctimas de tráfico al eliminar el error humano y permiten asignar los fondos del transporte público de forma más eficiente. El barrio de Pasila, en Helsinki, un nudo con mucho tráfico de desplazamientos diarios, fue elegido como banco de pruebas del proyecto Future Automated Bus Urban Level Operation Systems (FABULOS).
En colaboración con el fabricante finlandés Sensible4, Shotl adaptó su tecnología de agrupación de viajes a demanda y de despacho para que funcionara con GACHA, el primer autobús autónomo del mundo capaz de circular con cualquier meteorología. Durante la prueba piloto, tres autobuses autónomos circularon por un recorrido fijo entre la estación de Pasila y el recinto ferial Messukeskus, con conductores de seguridad a bordo en horario laboral. En horas punta, los autobuses circulaban de forma continua entre paradas fijas, mientras que en horas valle los usuarios podían solicitar recogidas y llegadas a través de la app para pasajeros, gracias a la tecnología de Shotl y a la plataforma de gestión de flotas de Boldly.
Financiado por la UE dentro de Horizonte 2020 y coordinado por Forum Virium, la empresa de innovación del Ayuntamiento de Helsinki, este proyecto piloto aportó conclusiones muy valiosas. Shotl adaptó su tecnología a las exigencias de la conducción autónoma, mientras que Sensible4 entendió mejor los requisitos de los servicios flexibles a demanda. La integración de los VA en los sistemas de transporte público abre la puerta a una mayor eficiencia, con la posibilidad de ajustar dinámicamente las rutas en función de la demanda de pasajeros.
De cara al futuro, el objetivo es avanzar hacia un modelo en el que una sola persona pueda supervisar varios vehículos a distancia desde un centro de control. Esto requiere sensores a bordo que controlen la actividad de los pasajeros, por lo que la colaboración con proveedores de tecnología innovadores es clave para resolver esta cuestión y los demás retos de llevar los VA a nuestras calles en un futuro próximo.
La prueba FABULOS de Pasila demostró la viabilidad de los VA a demanda como solución de primera y última milla para las ciudades, y abrió el camino hacia un transporte público más seguro, eficiente y accesible. Shotl adaptó con éxito su tecnología a la conducción autónoma en condiciones reales y ofreció una interfaz sencilla para interactuar en tiempo real con los VA. Al desplegar los vehículos solo cuando se solicitaban en horas valle, se mejoró la eficiencia y se optimizaron los recursos de transporte. A partir de lo aprendido en este piloto, Shotl puso en marcha rápidamente la operación de una segunda prueba FABULOS en una zona residencial de Gjesdal (Noruega).
En resumen, la integración de los VA en los sistemas de transporte público puede revolucionar la movilidad urbana y hacer que el transporte sea más seguro, eficiente y accesible para todos. A través de la colaboración y la innovación, Shotl y sus socios están impulsando el futuro del transporte hacia un mundo más sostenible e interconectado.



